Sí. En el último libro del comúnmente llamado “Antiguo Testamento” el Señor nos declara: Porque yo Jehová no cambio… Pero a pesar de esta afirmación, muchos cristianos parecen creer que el Dios del Antiguo Testamento no es ya el mismo Jesús quien predicaba Yo y mi Padre Uno somos. Toda la doctrina que los apóstoles nos explicaron en sus epístolas fue basada en la única Biblia que ellos tenían en ese entonces: el Antiguo Testamento. Así que eliminar el Antiguo Testamento sería quitar la base de las Escrituras.
2 Pedro 1:20 dice entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada. El apóstol Pedro hace claro que ninguna profecía está abierta a una interpretación privada, esto es, que nadie la interprete a su manera, sino que, antes bien, las mismas escrituras debieran de ser usadas para interpretar la escritura. El apóstol Pablo nos dice cómo usar el Antiguo Testamento, 1 Corintios 10:11 estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. La escritura dice claramente que las cosas que les sucedieron al pueblo de Dios en el desierto y las cosas escritas, fueron escritas para amonestarnos a nosotros que vivimos en este tiempo.